Inicio > Sin categorizar > CODE – Partitura analógica proyectada en tiempo real

CODE – Partitura analógica proyectada en tiempo real

Jueves, 4 de Junio de 2009

Creo que es muy común asociar las partituras analógicas a la idea de aleatoriedad. Creo que es muy común, también, asociar la idea de aleatoriedad al “superado” conceptualismo de los sesentas.
Personalmente creo que es el contexto el que da tal o cual significado a una cosa, y realmente creo que la coyuntura sociocultural actual y el contexto del lenguaje musical contemporáneo son distintos a los de hace 40 años.

Code es un proyecto, un trabajo en proceso.
Concretamente se trata de obras que poseen una partitura analógica proyectada por primera y única vez el día concierto; los intérpretes solo estudian/ensayan un código muy simple en un solo encuentro, y luego ejecutan la obra –por ellos desconocida- leyendo a primera vista los eventos que se desplazan de derecha a izquierda hacia una línea que indica el tiempo real.

code-score

¿Por qué CODE?

Este tipo de dispositivo –partitura analógica proyectada en tiempo real- es, en realidad, solo una expresión de la idea central de la obra. Principalmente mi interés esta centrado en dos puntos: el alto grado de exposición del intérprete y el mayor control de la situación de concierto por parte del compositor.

El proceso creativo interpretativo y compositivo.
La audiencia, el intérprete, el compositor.

Este sistema permite que, en aquellas secciones en las que los instrumentos se encuentran desarrollando algún tipo de acción distinta o contraria a la que ejecuta el resto del ensamble, el intérprete puede ganar seguridad al poder observar cual es su contexto; concretamente, el músico comprende rápidamente la partitura general. Esto sumado a las posibilidades de precisión en el tiempo, ofrece interesantes posibilidades de sincronismo tanto para obras acústicas como para medios mixtos.

Ahora si, en los planos meta-formal y conceptual, encuentro muy interesante lo que sucede con las partes involucradas en el concierto. La relación entre la audiencia, los intérpretes y el compositor presenta algunas modificaciones interesantes.

La audiencia comienza a entender el código y por ende a poder anticipar, como el intérprete, que es lo que va a suceder en un corto plazo. Se establece un vínculo distinto al usual entre obra y audiencia.

A partir de esto, el intérprete, como decíamos, expuesto, se somete a una situación de stress diferente: el compositor, el resto de los intérpretes y la audiencia, con la evidencia de la partitura delante, esperan algo bastante claro de el o ella.

Finalmente, toda esta situación resulta interesante para el compositor –según mi punto de vista, claro- en varios aspectos. Este dispositivo, contrariamente a lo que sugiere una primera aproximación, permite controlar con mucha eficacia y menos aleatoriedad aspectos importantes de la obra como por ejemplo las duraciones: exactas, tanto a nivel micro como macro. Creo que podemos convenir que tratándose de un arte en el tiempo…el control de este parámetro no es algo menor.
Pasando del tiempo al espacio, y de la idea de concierto a la de performance/evento, considero que el dispositivo ofrece al compositor un mayor control sobre la obra; de hecho, solo él conoce la pieza, ubicando así a los intérpretes también como parte de la audiencia.

Música y participación

Junto a Miguel Galperin, hemos comenzado a modificar y desarrollar este dispositivo dentro de la idea de “Música y participación”, proponiendo la puesta en concierto de dos obras que involucran al público como parte fundamental.
El día mismo del concierto, se entregará a los asistentes una serie de objetos productores de sonidos y se procederá a explicar el significado del código a proyectar. Se dividirá a la audiencia en grupos o familias de instrumentos, alterando la tradicional relación entre compositor-intérprete-público: la audiencia será intérprete y público a la vez.

Matías Giuliani

  1. Miércoles, 24 de Junio de 2009 a las 18:59 | #1

    Matías: seguramente la mayoría de los usuarios ya conocen la “partitura de escucha visual” que hizo Rainer Wehinger sobre la obra “Artikulation” de Ligeti. El proceso en ese caso es contrario al planteado por tu proyecto CODE en el sentido de que, allí, la partitura visual es simplemente un medio para visualizar una obra electroacústica pre-existente y no, como planteás en CODE, generadora de la obra y de la interacción entre los intérpretes y el compositor. Sin embargo me parece interesante postear el link del video para aquellos usuarios que aún no lo han visto: http://www.youtube.com/watch?v=71hNl_skTZQ
    Saludos!

  2. Viernes, 26 de Junio de 2009 a las 12:17 | #2

    Gracias por el link. Si, a mi me interesa especialmente -mas alla del dispositivo- lo que sucede entre las partes involucradas en un concierto(compositor-interpretes-publico). Saludos!

Debes estar registrado para dejar un comentario.